Descubre las ventajas de la cloración salina, una de las mejores formas de mantener limpia tu piscina.

Los cálidos meses de verano se acercan, y con ellos la temporada de piscinas. Por lo que en este post hablaremos de una de las partes más importantes: el mantenimiento del agua. Haciendo especial hincapié en la cloración salina.

Para que el agua de cualquier piscina se mantenga limpia, es necesario que esta sea tratada de alguna forma. Hoy en día, el agua de la gran mayoría de piscinas se mantiene limpia añadiendo cloro de forma directa. Ya sea en polvo, en pastillas o en estado líquido. Si bien es cierto que el cloro es un químico fundamental para la purificación del agua, no hay que olvidar que es un elemento tóxico, que puede provocar problemas respiratorios en exposiciones continuadas.

Una alternativa a este tipo de mantenimiento tradicional es la cloración salina, la cual evita el añadido de cloro de forma manual a la piscina, mejorando la calidad del agua.

¿Qué es la cloración salina?

Explicado de forma simplificada, este proceso consiste en añadir sal común a nuestra piscina para realizar un proceso de electrólisis, mediante un aparato llamado clorador salino. Este aparato se encarga de separar el cloro del sodio, a partir de la sal que previamente hemos echado en la piscina. De esta forma, mediante el uso de la sal común, se obtiene el cloro necesario para el mantenimiento del agua. Este es un proceso cíclico que se repite continuamente.

La concentración de sal en el agua de este tipo de piscinas suele ser de unos 5 gramos por litro. Como referencia, el agua del mar suele tener una concentración de sal de unos 35 gramos por litro, es decir, un 84% más que en una piscina con cloración salina.

Por lo tanto, a parte de ser perfectamente apta para el baño, el agua de estas piscinas no es dañina para el medio ambiente. Ya que puede ser vertida sin ningún problema en cualquier desagüe.

cloración salina

Inconvenientes

Uno de los inconvenientes que vamos a encontrar con este sistema es la inversión inicial que hay que realizar. El precio de los dispositivos necesarios para llevar a cabo este tipo de mantenimiento suele ser más alto que en la cloración tradicional. Aunque hay que destacar que este precio inicial quedará amortizado a medio plazo, debido al menor mantenimiento que deberemos realizar.

Ventajas

Las ventajas principales de la cloración salina son las siguientes:

Mantenimiento menor: Con este sistema, el mantenimiento queda reducido a un control periódico del PH y a añadir sal para mantener su concentración en el agua.

Calidad de agua mayor: Como consecuencia, evitamos la irritación ocular y de piel y el daño al cabello y a la ropa de baño

Menor absorción de cloro a través del cuerpo: mediante este método, la concentración de cloro en el agua es menor, por lo que disfrutamos de un agua más limpia.

Por lo tanto, podemos concluir que la cloración salina es un gran método de mantenimiento, que reduce en gran medida la presencia de sustancias potencialmente tóxicas en el agua de nuestra piscina. Además, reduce el nivel de mantenimiento necesario, reduciendo las preocupaciones y permitiéndonos disfrutar de un agua de mayor calidad durante los meses de verano.

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